Ética, derechos y dignidad en el ámbito de la discapacidad intelectual
El día 25 de marzo tuvimos un encuentro con Amor Numancia, directora del área de discapacidad de Kairós, para presentar el Código Ético para profesionales y voluntarios de la entidad.
En el marco del proyecto se realizó una presentación sobre la importancia de contar con un código ético que oriente la actuación de profesionales, personas en prácticas y voluntariado en su relación con las personas con discapacidad intelectual.
El documento parte de un principio fundamental: el reconocimiento de la dignidad de todas y cada una de las personas con discapacidad y sus familias, independientemente de sus limitaciones o necesidades de apoyo.
Desde esta perspectiva, el código pone en valor sus derechos y los apoyos y recursos necesarios para favorecer su desarrollo personal y social, promoviendo la máxima independencia, autonomía, normalización e inclusión social.
Principios y valores para la práctica profesional
El código recoge los principios generales y valores éticos que deben guiar la conducta profesional, así como las pautas de actuación en la relación con las personas con discapacidad intelectual, sus familias y los propios profesionales.
Disponer de unas referencias comunes permite reforzar prácticas basadas en el respeto, la dignidad, la responsabilidad y la defensa de los derechos, trasladando estos valores a las situaciones cotidianas del ejercicio profesional.
Un espacio para la reflexión
La presentación fue también una oportunidad para compartir experiencias y generar un espacio de reflexión conjunta sobre la importancia de revisar nuestras prácticas y formas de acompañamiento.
Este intercambio resultó especialmente enriquecedor de cara a la fase de alternancia del proyecto, permitiendo conectar los principios del código ético con la práctica profesional.
En definitiva, el código ético representa un compromiso con una atención centrada en la persona, sus derechos y su autonomía, contribuyendo a construir espacios de apoyo que favorezcan la participación y la plena inclusión social de las personas con discapacidad intelectual.


